Teléfono: +34 954 36 82 39
Nacido para ser Santo
- El primer milagro de una vida entregada a Dios
Un camino humilde hacia la santidad. Página del Vicepostulador de la Causa de Fray Leopoldo
Teléfono: +34 954 36 82 39
Mail: vicepostulador@frayleopoldogranada.org
Beato Leopoldo. Luis Ruíz. Granada 2010
Fray Ángel de León, primer Vicepostulador
(“Mendigo por Dios”)
Quien haya frecuentado algún convento de capuchinos o contemplado su galería de santos y beatos, se sentirá más familiarizado con la no muy frecuente figura de Fray Leopoldo. Tiene bastantes rasgos en común con otros abnegados varones que escalaron el paraíso vistiendo el hábito de San Francisco, como si las virtudes internas tuvieran un peculiar modo de reflejarse al exterior. Concretamente, nuestro biografiado tiene un notable parecido, al menos tal como lo realizó el pincel de Murillo con San Félix de Cantalicio, también capuchino, limosnero y patrón, luego de los hermanos de su Orden.
Para quienes se interesen por un conocimiento más completo de la personalidad de nuestro fraile, exponemos ciertas particularidades de su complejo humano.
Imagínese el lector un fraile más bien bajito.

La primera fotografía que poseemos de él, en el orden cronológico es de sus días de soldado. Aunque de poca estatura era roblizo, fornido y resistente, tipo bastante común entre nuestros campesinos. Sin embargo, observado sin término de comparación como sucede en algunas fotografías, se le juzgará de mayor corpulencia debido a lo fuerte de su complexión.
El color de sus cabellos era castaño claro, próximo al rubio mediterráneo, en su juventud, pero encaneció pronto, siendo popular, desde muchos años atrás, su blanca barba. Las mejillas de color sonrosado, conservando este color hasta sus últimos años, aunque atezado siempre por el sol y los vientos.
Tocante a ciertos pormenores más privados, diremos que gozaba de buena salud. Salud probada y curtida por las faenas campesinas, hasta su bien avanzada juventud. Gracias a ella soportaba duros trabajos, y ya entrado en años, graves padecimientos, ante los que hubiera sucumbido, por grande que fuera su virtud, de no contar con tan excelente naturaleza. Este es el secreto, aparte de la virtud, de su gran resistencia a la fatiga, comprobado en multitud de circunstancias. Anotemos, sin embargo, tres enfermedades que lo postraron en cama con bastante gravedad. En dos de ellas, al menos, ésta fue tan extremada que se le administró la unción de enfermos, muy grave tenía que ser la dolencia para que él aceptara la inmovilidad del lecho.
Según los entendidos, a los hombres de su físico les suele corresponder una capacidad amorosa extraordinaria. Y esta capacidad la poseyó nuestro fraile. Cuando dio el adiós definitivo al amor humano, la encauzó como torrente al amor de Dios con gran intensidad.
Una expresión de su temperamento, cálidamente cordial, la encontraremos en su voz, de tonos algún tanto profundos y que parecía proceder, más que de la garganta, del corazón. Hablaba despacio y rezaba más despacio aún. A pesar de los años no perdió su acento malagueño con el característico ceceo de la Serranía. Esto corrobora toda la sinceridad de su carácter. Se mostraba tal cual era, sin refinamientos posteriores.
Noticias, testimonios y eventos que mantienen viva la presencia de Fray Leopoldo hoy.
sábado, 24 de octubre de 2026
DOMINGO XXX -A-
La vida de Fray Leopoldo de Alpandeire se despliega como un camino de fidelidad al Evangelio en lo pequeño. Desde su infancia campesina hasta su muerte rodeado del cariño del pueblo de Granada, su biografía está marcada por siete momentos esenciales: sus orígenes humildes, el despertar de su vocación, su formación como capuchino, el inicio de su vida conventual, su misión como limosnero, su fallecimiento y beatificación, y, finalmente, el legado espiritual que sigue vivo hoy.
Cada uno de estos hitos revela el alma de un hombre que eligió pasar desapercibido… y terminó dejando una huella imborrable.
Relatos personales de figuras religiosas y devotos que dan testimonio del "Hombre de Dios"